Ejemplos de nuestros folletos (las dos caras y la portada del folleto doblado). Solemos imprimir 6.000 ejemplares para distribuirlos en oficinas de turimo, tiendas y boutiques.
Según la zona en la que se monta la feria, hacemos folletos en uno, dos (arriba y abajo) ó más, hasta 5 (en medio) idiomas.
Examples of our brochures (outside, inside and the cover); we usually print 6000 or more copies and distribute them to tourist offices, shops and boutiques
According to the area in which the event is held, we print a leaflet in 2 languages (top a medieval, bottom a craft fair) or 5 languages (middle example)
Normalmente imprimimos en un color sólo, pero si el presupuesto lo permita, se hacen los carteles a color.
Our basic system is 1-colour printwork, but where the budget allows, we print the posters in full colour

A diferencia de la Fira de 1'Alimentacio i la Salut Natural del fin de semana anterior, en el Mercado Medieval predominaron los puestos de artesanía. Las calles Cavallers, Sant Josep y Loreto se convirtieron en un río de curiosos que aprovecharon la tregua de dos días que concedió el tiempo para pasear entre banderolas y olor a inciensos y adquirir los productos que los artesanos, ataviados con trajes de la época, ponían a su alcance. En la Placa Enric Valor se concentre el grueso de los productos gastronómicos, con una jaima para degustar te y dulces árabes, una taberna con sabrosos chorizos y una variada oferta de productos gallegos y asturianos, entre los que no faltaron el pulpo, la sidra y el ribeiro. Los llamativos colores de las especias, de inconfundibles aromas, formaban un rico puzzle de manjares con higos, dátiles, crepes, tartas, panes y embutidos del Pirineo. Un placer para el paladar de quienes aprovechando la iniciativa de la Associacio de Comerciants del Carrer Loreto - Centre Histories y la Concejalía de Comercio, se reconfortaron con recorrer unas calles en las que se respira el peso de la historia y que, por unos días, se convirtieron en escaparate de artesanía.
Las fuertes lluvias del viernes impidieron que el Mercado Medieval pudiese abrir sus puertas por la mañana. como estaba previsto, y provocaron que algunos artesanos, aunque pocos, no montasen sus puestos. Con el sol fuera, el sábado las calles del centre histórico cobra-ron el pretendido aire medieval que les confirieron bufones, músicos y malabaristas. Tabernas, aves rapaces, vidriaría, productos de artesanía, quesos, mermeladas y embutidos formaban parte de una oferta que se completaba con los talleres de oficios. Quienes pasaron por allí durante el fin de semana, que no fueron pocos, pudieron admirar el arte de la forja a o el trabajo del cuero, entre otros oficios.
Desde la Concejalia de Comercio se ha hecho una valoracion positiva del Mercado Medieval. Pepa Ribes ha manifestado que, según han indicado los responsables de los puestos, si se hubiese montado los tres días se habrían batido récords de participación, También los comerciantes y hosteleros de la zona, que sacaron mesas a la calle por primera vez durante la actividad,.se han mostrado satisfechos.
El Mercado Medieval registró una alta asi-stencia de público pese a tener que retrasar un día su apertura